Pros y contras

La Chupa

pros y contras

El chupete, tanto por su uso como por su limpieza, genera gran debate. 

Como resume un estudio publicado en ‘Anales de Pediatría’, este objeto infantil tiene un efecto analgésico:

“calma el llanto del bebé, ayuda a conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor en procedimientos desagradables”. 

Sin embargo, también se habla de algunos contras. “Su uso está relacionado con una menor duración de la lactancia materna, aumento de otitis media, problemas dentales y riesgo de accidentes”, señalan los autores de la investigación española (una revisión de la literatura científica disponible hasta 2010), de la Asociación Española de Pediatría.

No hay una directriz clara. Los padres y el pequeño tendrán la última palabra respecto al uso del chupete. 

Si se le ofrece, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que en los niños alimentados con pecho, se posponga hasta el primer mes de edad, para lograr que la lactancia materna se establezca adecuadamente. 

Y para evitar los problemas dentales, la AAP aconseja retirar el chupete al año. Y aquí viene la siguiente pregunta: ¿Cómo quitarle el chupete? La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria considera que ya en la segunda mitad del primer año conviene ir reduciendo el uso del chupete y limitarlo a situaciones de estrés y para dormir. 

Ni los castigos ni las medidas humillantes o las burlas favorecen este proceso. Lo mejor es negociar con ellos y explicarles las consecuencias del uso prolongado del chupete. Establecer retos para dejar de utilizarlo. La clave está en no obsesionarse ni impacientarse.

La Chupa

pros y contras

El chupete, tanto por su uso como por su limpieza, genera gran debate. 

Como resume un estudio publicado en ‘Anales de Pediatría’, este objeto infantil tiene un efecto analgésico:

“calma el llanto del bebé, ayuda a conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor en procedimientos desagradables”. 

Sin embargo, también se habla de algunos contras. “Su uso está relacionado con una menor duración de la lactancia materna, aumento de otitis media, problemas dentales y riesgo de accidentes”, señalan los autores de la investigación española (una revisión de la literatura científica disponible hasta 2010), de la Asociación Española de Pediatría.

No hay una directriz clara. Los padres y el pequeño tendrán la última palabra respecto al uso del chupete. 

Si se le ofrece, la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que en los niños alimentados con pecho, se posponga hasta el primer mes de edad, para lograr que la lactancia materna se establezca adecuadamente. 

Y para evitar los problemas dentales, la AAP aconseja retirar el chupete al año. Y aquí viene la siguiente pregunta: ¿Cómo quitarle el chupete? La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria considera que ya en la segunda mitad del primer año conviene ir reduciendo el uso del chupete y limitarlo a situaciones de estrés y para dormir. 

Ni los castigos ni las medidas humillantes o las burlas favorecen este proceso. Lo mejor es negociar con ellos y explicarles las consecuencias del uso prolongado del chupete. Establecer retos para dejar de utilizarlo. La clave está en no obsesionarse ni impacientarse.